16 octubre 2017

Bonos verdes, canalizando inversiones hacia una economía baja en carbono

Autor: Beatriz Calderón

Bonos verdes, canalizando inversiones hacia una economía baja en carbono

“En los próximos años, las decisiones tomadas por los inversionistas y

las instituciones financieras tendrán gran influencia en cómo la

sociedad responda al cambio climático.”

OCDE

 

En 2016 se publicó el Informe Stern sobre la economía del cambio climático, que estimaba el costo del cambio climático sería entre el 5 y el 20% del PIB mundial y que el costo para evitarlo sería de tan solo del 1%. Como respuesta a este financiamiento nacieron en el 2007 los bonos verdes.

Para cumplir con el acuerdo de París, se requieren de más de USD 500b. Sin embargo, este financiamiento depende de la buena voluntad de los países más desarrollados quienes ofrecieron USD 100b a partir del 2020. Por lo anterior, el surgimiento a nivel global de los bonos verdes viene a resolver esta brecha en el monto y en el tiempo.

Los Bonos Verdes son títulos de deuda que se emiten para generar capital necesario para desarrollar proyectos ambientales o relacionados con cambio climático

A pesar de ser considerados instrumentos con alto potencial para apalancar recursos para el combate al cambio climático, fueron vinculados a green washing. La crítica se fundamentaba en la ausencia de criterios que aseguren su aplicación verde y en la falta de transparencia por parte de emisores como compradores.

En septiembre pasado, Bloomberg anunció que  los bonos verdes alcanzarían los $134.9 mil millones para fines de 2017. El mercado bonos verdes ha pasado de los 2.600 millones de dólares en 2013 a los 81.000 millones en 2016, según datos de la Iniciativa Bonos Climáticos.

En el marco de la Cumbre de la Economía Verde[1] realizada el pasado 5 y 6 de octubre en Argentina, el presidente de la Fundación Advance Leadership[2], destacó que a nivel global “las 10 economías más competitivas del mundo son las  que más invierten en economía verde” y China es quien lidera el mercado.

El aporte del mercado de capitales en la construcción de una economía verde o baja en carbono y sostenible se ha venido concretando en la última década a través de diversos instrumentos, dentro de los cuales los Bonos Verdes se encuentran entre los de más reciente emergencia. No obstante, su inserción en Chile en relación a la región y al mundo, se evidencia como un mercado rezagado y ello puede responder al desconocimiento sobre su potencial.

Este  mercado es considerado un mercado “maduro” con una previsión de crecimiento de hasta 135.000 millones de dólares en 2017 y por una apuesta importante de China por estos títulos.

Se puede hablar de un mercado de inversión a largo plazo, pues el 61% de los bonos se comercializan a más de diez años y para fomentar este tipo de bonos, los Gobiernos de países como China, Suecia o Francia están regulando y creando incentivos para promoverlos. América Latina es todavía una pequeña porción del mercado global de los Bonos Verdes, siendo México y Brasil quienes lideran el mercado.

 

[1] http://cumbreeconomiaverde.org/

[2] http://www.advancedleadershipfoundation.org/

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