04 junio 2018

¿Por qué la Economía Circular no es igual a reciclar?

Autor: Yasmina Zabib

¿Por qué la Economía Circular no es igual a reciclar?

Si bien algunas personas confunden el concepto de Economía Circular con la gestión de los residuos a través de las tres R (reducir, reusar y reciclar); poco o nada tienen que ver. Por el contrario, este concepto acuñado por la Fundación Ellen MacArthur en 2012, busca generar un modelo circular restaurativo y regenerativo, absolutamente diferente del actual modelo económico lineal de “tomar – hacer – disponer”.

En su fundamento está el concepto de que en la naturaleza nada se pierde y todo es usado por el siguiente nivel en una rueda virtuosa. Extrapolando este modelo a los negocios, se busca repensar la producción y generación de servicios de manera tal que se rediseñen productos “fabricados para ser re-fabricados”, construyendo a la vez capital natural, social y económico. Para ello se basa en tres principios, diseños que consideran la eliminación de residuos y contaminación; la mantención en uso de productos y materiales; y la regeneración de los sistemas naturales.

El objetivo de la Economía Circular es sacar el mayor valor posible a los productos, componentes y materiales en cada fase de su proceso productivo. Ello se consigue a través de la extensión de la vida del producto a través de su reutilización, su readecuación o su uso como materia prima en otro proceso productivo. También implica iniciativas que contribuyan a compartir productos o hacerlos multifuncionales, lo que significa que las empresas dejen de vender para generar relaciones de largo plazo, en las que los consumidores se benefician del uso y no de la propiedad del producto.

La Fundación cuenta con más de 60 casos de implementación del modelo en diversos sectores de la economía como el alimenticio, textil, de electrónica y computación, el automovilístico, minero y financiero, entre otros. Este modelo no se limita a las empresas, sino que también se extiende a países. Es así que la autoridad en Escocia, Holanda, Alemania y Portugal, está buscando desacoplar el crecimiento económico del uso de los recursos naturales a través de un modelo de economía circular, con el fin de reducir el impacto negativo asociado con su extracción.

Si bien avanzar hacia un modelo de económica circular requerirá importantes ajustes y cambios de mentalidad, no solo de parte de quienes implementen los procesos, sino también de parte de los individuos, será posible obtener múltiples beneficios: reducir el impacto ambiental negativo del modelo lineal actual, implica fomentar relaciones de largo plazo diferentes con los consumidores, mejorar la resiliencia de las empresa para enfrentar la volatilidad de los precios de las materias primas y generar nuevos negocios y oportunidades económicas con los consiguientes beneficios para el medio ambiente y la sociedad.

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