Sostenibilidad
8 de febrero de 2022
Ministra Maisa / Felipe Gerdtzen

No voy a presumir que la conozco bien o que soy su amigo ni nada por el estilo. Sólo he podido conversar dos veces con ella y desde esa experiencia creo importante compartir algunas impresiones.
Estoy hablando de María Eloísa Juana Rojas Corradi, más conocida como Maisa Rojas.
Por primera vez desde que se creó el Ministerio del Medio Ambiente, este va a estar comandado por una científica experta en el tema del Cambio Climático. 

Lo primero que hay que destacar es algo obvio: su principal convicción en relación a lo que hay que hacer en el tema, tiene que ver con su formación. Ella es física, climatóloga y experta en la comprensión de la evolución y dinámica del clima en el hemisferio sur. O sea, tiene una visión muy amplia, fundamentada, diversamente geolocalizada e integrada sobre lo que está pasando con nuestro clima considerando el aire, la tierra y los mares (agua).

Lo segundo no es tan obvio y quizás no tan conocido.

Ella es de la línea de científicos que cree que la crisis climática es una expresión más de las crisis provocadas por el modo en que los seres humanos nos hemos relacionado y desarrollado, básicamente usando al planeta como una fuente de recursos desde una mirada de provecho económico sin mayor acento en las mitigaciones, resguardos sociales y ambientales, ni una preocupación por la regeneración. Es decir, sin una mayor consideración por la mantención del ecosistema. Está convencida de que las condiciones que crearon el problema no van a ser capaces de brindar por sí solas la solución, es decir que se necesitan nuevos paradigmas donde el concepto de justicia social ambiental va a empezar a sonar mucho en sus intervenciones y probablemente en la de muchos integrantes del nuevo gobierno.

Lo tercero abre una gran oportunidad. En los últimos años, ha trabajado en modelos de gobernanzas sostenibles, donde ha tenido que convivir y colaborar con una gran diversidad de profesiones, puntos de vistas, intereses y, sobre todo, conversar con gente que sabe mucho menos que ella sobre estas materias.
De alguna manera, esto ha sido un gran entrenamiento para la tarea que asumirá desde el 11 de marzo. Por una parte, tendrá que buscar aliados dentro del gobierno y en el mundo productivo para poder empujar un nuevo momento de nuestro modelo de desarrollo. A la vez, deberá tener una capacidad constante de trabajar con comunidades, agrupaciones y activistas, para poder darle a su gestión el sello social que se le exigirá a todos los ministros y ministras.
Tendrá que integrar en los modelos de gobernanza, aspectos novedosos que traen nuevas complejidades, por ejemplo, auto definirnos como un país plurinacional. Y, además, creo que puede ser un gran baluarte en el salto en educación ambiental que debemos dar todos y todas si queremos ser agentes de cambio en esta transición ecológica.
Son muchas tareas que requerirán una gran variedad de talentos propios y también de colaboración de todos los actores.
Pero recuerden esto: para ella la sostenibilidad debe ser justa socialmente. Para ella no es aceptable un modelo económico que crea zonas de sacrificio. Para ella, los beneficios que empiece a brindar un mundo y una economía más sustentables, deben ser compartidos. Y si en una primera reunión la notan un poco callada, no creo que sea desconfianza. Más bien es timidez o consideración por sus tiempos. Pero es una persona que se ha entrenado para saber mucho, escuchar harto, hacer las preguntas exactas y cada vez que diga algo, recuerden que detrás de sus afirmaciones – sobre todo las científicas – hay décadas de investigación, estudio y conocimiento de las pruebas que avalan sus dichos. 

Suerte Ministra Maisa¡¡¡