Acción Empresas realizó el tercer y último taller del ciclo de formación sobre Naturaleza y Sector Financiero, una instancia diseñada para profundizar en los desafíos y oportunidades que los riesgos asociados a la naturaleza y la sostenibilidad ambiental representan para el sector financiero. El objetivo del ciclo fue fortalecer capacidades, compartir herramientas prácticas y dar a conocer estándares internacionales que están redefiniendo la relación entre el sistema financiero y la naturaleza.
Este ciclo fue diseñado por Acción Empresas, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente – Iniciativa Financiera (UNEP FI), la Universidad Católica y su iniciativa NaturaInvest, para la Mesa Público Privada de Finanzas Verdes del Ministerio de Hacienda, la que reúne a representantes de todo el sector financiero chileno.
El primer taller, realizado el 26 de noviembre, abordó la relevancia de la biodiversidad, el capital natural y los servicios ecosistémicos para el sector financiero, junto con el panorama regulatorio y de mercado. En esa instancia, Solange Encina, subgerente ESG del Banco Itaú, compartió la experiencia de la colocación del primer crédito azul en Chile.
El segundo taller, llevado a cabo el 17 de diciembre, se centró en el marco TNFD, con ejemplos aplicados y lineamientos para integrar riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza en la estrategia de negocios. Además, se trabajó en la identificación de impactos y dependencias utilizando el enfoque TNFD. En esta sesión, Diana Barón, directora de Finanzas Sostenibles del Banco de Bogotá, presentó el caso del banco y compartió cómo han incorporado estos riesgos y oportunidades en su estrategia corporativa.

El tercer taller, realizado de manera presencial, profundizó en la identificación, evaluación y divulgación de las dependencias e impactos en la naturaleza en las carteras financieras. Se abordó en detalle el enfoque LEAP, diseñado para operacionalizar la identificación y evaluación de riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza, permitiendo a las organizaciones identificar dependencias e impactos, traducirlos en riesgos y oportunidades financieras y preparar información útil para la toma de decisiones y la divulgación.
Durante esta última jornada, las y los participantes trabajaron de forma colaborativa en grupos, reflexionando sobre el nivel de avance de sus instituciones en temas de naturaleza, las principales brechas existentes frente a otros actores del sector y los apoyos y formatos de trabajo más útiles para avanzar en la gestión de estos desafíos.
El ciclo destacó la importancia del trabajo colaborativo como una condición clave para enfrentar los desafíos globales actuales. La integración de la naturaleza en la toma de decisiones financieras no es solo una tendencia global, sino una necesidad urgente, considerando que la pérdida de biodiversidad, la degradación de los ecosistemas y los crecientes riesgos asociados a la naturaleza están impactando la estabilidad económica, la continuidad operacional y la capacidad de desarrollo sostenible de países y empresas.
En este contexto, el sector financiero chileno tiene un rol determinante en acelerar la transición hacia un desarrollo más sostenible, movilizando capital hacia proyectos y modelos de negocio que protejan, restauren y valoren los servicios ecosistémicos, incorporando riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza en sus análisis y acompañando a las empresas en su camino hacia una mayor resiliencia.