Sostenibilidad
16 de septiembre de 2025

Entrevista Francisco de Lara

En el Encuentro de Desarrollo Sostenible 2025 contaremos con la participación de Francisco de Lara, filósofo y especialista en pensamiento crítico. Reconocido por su enfoque en la transformación de paradigmas y en la construcción de liderazgos capaces de sostener la incertidumbre, Francisco aportará claves para comprender cómo cultivar miradas sistémicas, habilitar espacios de aprendizaje colectivo y diseñar procesos de cambio que trasciendan respuestas superficiales. Su perspectiva permitirá abrir nuevas preguntas y desafiar certezas instaladas, ofreciendo orientaciones para avanzar hacia transformaciones estructurales en un contexto de creciente complejidad.

  1. ¿Cómo puede el pensamiento crítico contribuir a reducir la incertidumbre en un contexto marcado por la posverdad, la crisis de paradigmas y la urgencia de una transformación profunda?

El pensamiento crítico no puede eliminar la incertidumbre, pero ayuda a navegarla mejor. No puede eliminarla porque la incertidumbre proviene de cambios que tienen lugar en el mundo y que aún están en sus primeros compases, sin que nadie puede anticipar con plena certeza en qué terminarán. En un momento de cambios profundos, poder distinguir qué es ruido o lobby y qué es una tendencia real requiere marcos conceptuales sólidos. El pensamiento crítico dispone de herramientas conceptuales que permiten desarrollar una mejor capacidad de discernimiento y una comprensión más acertada de lo que está sucediendo. No promete soluciones empaquetadas, pero sí una auténtica orientación.

  1. ¿Qué significa realmente “pensar desde otro lugar” en un tiempo en que los marcos tradicionales se ven tensionados y se vuelve impostergable encauzar procesos de cambio?

Significa abandonar los marcos cognitivos que se han vuelto obvios y que, en parte, generaron los problemas actuales. Implica cuestionar categorías que parecían incuestionables y de “sentido común” -como el crecimiento infinito o la competencia como único motor-. Implica, en definitiva, pensar desde la complejidad real y los desafíos actuales, no desde una simplificación fácil de replicar. En vez de contentarnos con “respuestas” que siguen aplicando categorías viejas a lo nuevo, intentamos entender y anticiparnos a algo que de momento se nos escapa.

  1. ¿Cómo desarrollar liderazgos transformadores que actúen como eslabones clave entre una nueva forma de ver el mundo y la capacidad de movilizar acciones con propósito?

Me parece necesario cultivar una serie de capacidades clave: 1) visión sistémica para reconocer tendencias no obvias y coraje epistemológico para cuestionar lo incuestionable; 2) imaginación para proyectar posibilidades inéditas en este nuevo marco; 3) reflexión valórica para priorizar esas posibilidades y elegir qué hacer; 4) lectura política para entender con quién contar para esa transformación y 5) capacidad de movilización para volver realidad lo proyectado. Los liderazgos transformadores conectan paradigmas emergentes con realidades operativas concretas que tienen sus propias rutinas e historia.

  1. ¿Qué rasgos definen a un liderazgo transformador capaz de generar un cuestionamiento constructivo del presente y movilizar procesos de cambio sostenibles?

Cuestionamiento de sus propios supuestos, habilidad para sostener incertidumbre sin resolverla prematuramente, capacidad de crear espacios organizacionales donde emerjan nuevas posibilidades y reflexión ética para evaluar esas posibilidades. Este liderazgo sabe que no tiene todas las respuestas, pero cultiva las conversaciones transformadoras y la inteligencia colectiva. Diría que posee dos cualidades socráticas: sensatez para reconocer lo que no sabe y determinación para examinar cuidadosamente las variables.

  1. ¿En qué medida el pensamiento crítico es una condición necesaria para avanzar hacia transformaciones profundas y no quedarse en respuestas superficiales?

Diría que es esencial. Sin él caemos en un “solucionismo” apresurado: cambiar sin una comprensión de fondo y sin clara consciencia de las consecuencias. El pensamiento crítico busca una comprensión más profunda y adecuada de lo que está sucediendo en el mundo y, de ese modo, permite dirigir la innovación hacia una transformación estructural bien orientada.

  1. Si la transformación sistémica es nuestro horizonte, ¿cómo podemos, desde los liderazgos, imaginar, diseñar y sostener procesos de cambio que desafíen los paradigmas actuales y habiliten nuevas formas de colaboración y aprendizaje?

Los hábitos y rutinas son fuertes tanto a nivel mental (cómo pensamos) como a nivel de prácticas organizacionales (qué hacemos). Por eso falla a menudo la innovación: no tiene en cuenta el contexto. En ese sentido, es recomendable diseñar espacios de transición, donde coexistan lo que está quedando obsoleto y lo que está emergiendo. Cambiando algunas prácticas cotidianas, de una forma pragmática y realista, es posible crear culturas organizacionales que premien la experimentación inteligente y el aprendizaje en la incertidumbre.

  1. ¿Qué nuevas preguntas deberíamos empezar a hacernos hoy para reducir la incertidumbre, desafiar certezas instaladas y abrir paso a transformaciones verdaderamente estructurales?

Por decir, solo algunas: ¿Qué está emergiendo que aún no sabemos nombrar ni entendemos? ¿Cómo diseñamos organizaciones con verdadera capacidad de aprender, no solo de reaccionar? ¿Cómo cultivamos inteligencia colectiva en estructuras diseñadas para eficiencia individual? ¿Qué formas de éxito estamos midiendo que ya no son relevantes?