Sostenibilidad
30 de abril de 2026

Escuela de Llanquihue transforma su patio con iniciativa impulsada por Innergex

En Llanquihue, la Escuela Rural Loncotoro inauguró oficialmente su nuevo patio vivo, que incluye espacios como una pérgola techada con columpios, senderos cubiertos, una plataforma inclinada para explorar y un muelle que conecta a los estudiantes con el estero del lugar. Este nuevo espacio forma parte de lo que se denomina un Paisaje de Aprendizaje.

La ceremonia contó con la participación de autoridades como Cristián Olavarría, alcalde de la comuna de Llanquihue, y Claudia Trillo, directora ejecutiva del SLEP de Llanquihue, junto a la comunidad educativa, la Fundación Patio Vivo, a cargo del diseño e implementación del proyecto, y la empresa de energía renovable Innergex, que impulsa esta iniciativa en la zona por medio de su financiamiento.

Intervenciones como en el caso de Llanquihue, busca cambiar la forma en que se usan los patios escolares, incorporando espacios que invitan a jugar, moverse y aprender en contacto con la naturaleza. En el caso de Loncotoro, esto también ha permitido recuperar el entorno natural del establecimiento y darle un uso educativo. Ahí, los niños se detienen, observan, juegan y vuelven a habitar un espacio que antes no formaba parte de su experiencia escolar.

Los efectos de esta transformación ya son visibles. Los estudiantes de Llanquihue se mueven más, interactúan de otra forma y pasan más tiempo en contacto con su entorno. Tras seis meses desde el comienzo del proyecto, en la Escuela Rural Loncotoro se registró un aumento de 30 puntos porcentuales en la actividad física. También se observan mejoras en la convivencia, con un alza de 27 puntos en la interacción entre niños y niñas, y un incremento de 26 puntos en el contacto con la naturaleza.

Claudia Trillo, directora ejecutiva del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) de Llanquihue, señaló que “este nuevo Paisaje de Aprendizaje, que se suma a otras experiencias que hemos impulsado en el territorio, demuestra cómo la colaboración entre distintos actores puede generar cambios concretos en la vida de nuestras comunidades educativas. Estos espacios se convierten en una extensión de la sala de clases, donde niñas y niños desarrollan habilidades, exploran y comparten en un ambiente que favorece su bienestar y desarrollo integral”.

Cyntia Alvarado, directora de la Escuela Rural Loncotoro de Llanquihue, señaló que “la escuela es una escuela viva, que disfruta del espacio, del contexto y de la naturaleza que nos rodea. Nos caracteriza el cuidado del medioambiente y la vida al aire libre. Hoy vemos niños que fluyen en el patio y utilizan todos los espacios, no solo la cancha de fútbol. Además, contamos con infraestructura que los protege de la lluvia, algo muy importante en el sur. Esto ha sido un cambio maravilloso también en lo pedagógico, porque ahora podemos hacer clases al aire libre y el patio se ha transformado en una nueva sala de aprendizaje”.

Estos resultados no son un caso aislado. Se suman a la experiencia de la Escuela Rural Colegual, la primera de las tres escuelas contempladas en el programa que desarrollan el SLEP de Llanquihue, Innergex Energía Renovable y Fundación Patio Vivo en la comuna. En ese establecimiento el 100% de los estudiantes observados se mueve o juega de manera activa durante los recreos, junto con un mayor uso de los espacios al aire libre y más interacción entre los estudiantes.

El gerente general de Innergex, Jaime Pino, señaló que “en Innergex buscamos crear un mundo mejor a través de las energías renovables, y a través del fomento de comunidades más saludables. En regiones como la de Los Lagos en las que llueve prácticamente todo el año es sumamente importante contar con espacios techados donde los niños puedan jugar y hacer amigos resguardados de las inclemencias del tiempo”.

“Este tiempo en el patio es parte importante en su formación como personas. Es por esto que invertimos y respaldamos la creación de este tipo de espacios, donde se promueva la actividad física, la vida al aire libre y el contacto con la naturaleza. Como empresa no solo operamos en un territorio, también somos parte de él. Este tipo de proyectos nos permite aportar de forma concreta al entorno donde estamos”, agregó.

El director de Innovación e Incidencia de la Fundación Patio Vivo, Marcial Huneeus, agregó que “en Fundación Patio Vivo buscamos transformar la experiencia cotidiana de los estudiantes a través de sus espacios de juego y aprendizaje. Para eso, promovemos la participación activa de la comunidad y trabajamos con un enfoque basado en evidencia, evaluando indicadores como movimiento, interacción y uso del espacio. Cuando el patio se concibe como un entorno activo, diverso y en contacto con la naturaleza, vemos cambios concretos en la actividad física, la convivencia y en la forma en que los niños y niñas se apropian de su entorno”.

Junto con la construcción de espacios, como el caso de Lanquihue, el modelo de trabajo incorpora diagnóstico participativo, diseño con la comunidad y acompañamiento pedagógico, e integra el patio como parte del aprendizaje.