CAMBIO CLIMÁTICO
19 de mayo de 2021
¿Cómo se relaciona el Covid-19 y el cambio climático?

Este miércoles 19 de mayo apareció en el Cuerpo B Economía y Negocios del matutino nuestro reportaje llamado “Covid-19 y cambio climático: crisis que pueden cambiar el rumbo”, de nuestro especial “#Reactivaciónsostenible”.

En nuestra cuarta alianza editorial junto a El Mercurio llamada “Reactivaciónsostenible”, publicamos el segundo artículo, que se titula “Covid-19 y cambio climático: crisis que pueden cambiar el rumbo”.

En cada edición, que aparecerá cada quince días, trataremos temáticas referentes a la reactivación sostenible. Además se darán a conocer casos de empresas en materia de desarrollo sostenible.

Te invitamos a conocer la segunda publicación: REVISA EL TEXTO ORIGINAL ACÁ

 

Sostenibilidad Empresarial:

Covid-19 y cambio climático: crisis que pueden cambiar el rumbo

 

La pandemia evidenció la vulnerabilidad empresarial frente a los quiebres sistémicos. En la era de la hiperglobalización, los enfoques tradicionales de gestión de riesgos no sirvieron para mantener los negocios a salvo, pero las lecciones del Covid-19, abren una puerta para enfrentar el reto más importante que tenemos por delante: el cambio climático.

Cuesta entender cómo se relaciona el cambio climático con las crisis sociales, económicas y sanitarias. Los informes -cada más vez más categóricos de los organismos internacionales relacionados al clima sobre la directa relación que existe entre la crisis climática y la acción humana- han intensificado la conciencia social, pero no hemos sido capaces de generar cambios estructurales que permitan cambiar el rumbo.

Según el último informe de la Organización Meteorológica Mundial, en 2020, mientras el mundo entero intentaba frenar las duras consecuencias del Covid19, el calentamiento global siguió aumentando, y los desastres que arrastra tales como lluvias y sequias extremas; incendios; aumento del nivel del mar, temporada récord de huracanes en el Caribe, dejaron a millones de personas intentando sortear la pandemia en precarias condiciones sanitarias y económicas.

Los fuertes quiebres de las economías mundiales, resultaron devastadores para los países más pobres y los emergentes, como Chile. Según CEPAL, solo en América Latina y el Caribe, 209 millones de personas viven hoy en pobreza y, 90 millones de ellas, en pobreza extrema después del Covid-19.

Cuarentenas, paralización de actividades económico-productivas, cierre de fronteras, restricciones a la libre movilidad y el distanciamiento social, han generado efectos económicos sin precedentes, profundizando rápidamente las desigualdades en los países y aumentando el clima de polarización entre Empresa y Sociedad.

“Nuestro mundo enfrenta tres desafíos globales urgentes: la emergencia climática, la pérdida de naturaleza y la desigualdad creciente. Cada uno de ellos, por sí solo, pone en peligro el espacio operativo de la humanidad y el planeta, así como el funcionamiento de los negocios, y si hay una cosa que hemos aprendido de la pandemia, es cuán interconectados están estos desafíos”, asegura Peter Bakker, Presidente y CEO del Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible –WBCSD- organización que ACCIÓN representa en Chile.

Bajo este escenario, los gobiernos han priorizado políticas sociales de rápida implementación y basadas en el corto plazo, sin embargo, no han incluido criterios de sostenibilidad en su diseño, dejando una huella alarmante al lento avance que veníamos haciendo en materia climática.

Sin embargo, el descalabro producido en 2020, también trajo consigo la necesidad imperiosa de reactivar todos los sistemas, abriendo una oportunidad única para que Empresas, Estados y sociedad civil, resignifiquen sus ecuaciones productivas y con ello, comiencen a acortar la peligrosa brecha de deslegitimación en las instituciones públicas y privadas.

“Los líderes empresariales estamos llamados a cambiar nuestras mentalidades hacia un enfoque regenerativo de los negocios y hacia una reinvención del capitalismo, porque el sistema económico, nuestros incentivos, las normas globales de contabilidad y las valoraciones del mercado de capitales, ya no se basan solo en el rendimiento financiero, sino que integran el impacto sobre el planeta y las personas como parte de la definición de éxito y la manera en que se determina el valor de una empresa“, enfatiza Bakker en la reedición de la Visión 2050 para la transformación de los negocios.

En ese sentido, reconstruir sistemas económicos para retomar sendas de desarrollo para la nueva era, ofrece una gran ventana para que las empresas redireccionen la reactivación, haciendo inversiones y gastos que generen empleo, aumenten la actividad económica y a la vez, se hagan cargo de mejorar las condiciones en materia ambiental y social.

De hecho, el Fondo Monetario Internacional, asegura que si bien la actual recesión causada por el COVID-19, dificulta la promulgación de políticas efectivas para la mitigación del cambio climático, también hay oportunidades para que la economía tome un camino más ecológico, impulsando inversiones en infraestructura más resiliente al clima cambiante, distribuyendo los riesgos de inversión en proyectos que incluyan criterios de sostenibilidad ante perturbaciones climáticas, y generando empleos que recuperen la economía pero con foco ambiental.

¿EMPRESAS EN RIESGO?

Sin duda, 2020 demostró que todos los sistemas -incluidas las empresas – no estaban preparadas para una pandemia y sus efectos. Años de investigación y advertencias sobre el riesgo latente de enfermedades globales producto de la sobreexplotación de recursos naturales y de una hiperglobalización de los mercados, no fueron suficientes para que empresas de todos los tamaños e industrias, no pagarán los altos costos comerciales del Covid y evidenciaran la obsolescencia en la previsión y la gestión de riesgos empresariales.

“Una de las líneas temáticas que ACCIÓN impulsa desde 2018 con sus empresas es el Cambio Climático, porque tras un estudio pionero que realizamos junto al Centro de Cambio Global de la UC, identificamos que existía un bajo nivel de conocimiento en las empresas, sobre cómo el cambio climático afectaba a los negocios. Los resultados nos llevaron a poner en marcha dos programas empresariales de alta participación, que incorporan diagnóstico, metas y Kpi exigentes para que las empresas sean capaces de incluir este fenómeno en la estrategia de su compañía”.

 

Marcela Bravo, Gerenta General de ACCIÓN Empresas.

Y es que claramente el mundo empresarial ya no puede abstraerse de situaciones globales tan desafiantes como una pandemia, las crisis sociales, la alta desigualdad y el cambio climático, y por ello, articular instancias de trabajo concreto es esencial para que las empresas desarrollen habilidades, planes y proyectos destinados a prepararse mejor ante estos riesgos.

Una de las lecciones más importantes que deja el 2020 para el mundo de los negocios, es reconocer e incorporar los crecientes riesgos comerciales y sociales que los eventos sistémicos, como el cambio climático, trae a las empresas. Esto obliga a las compañías a salir de sus zonas de confort y centrarse en aumentar sus acciones globales con efectos locales, que los conecten con el bienestar social y los preparen para los desafíos del siglo XXI.

¿Y TU EMPRESA ESTÁ PREPARADA?  

Como representante del Consejo Mundial para el Desarrollo Sostenible Empresarial en Chile, ACCIÓN se propuso preparar a su red de empresas ante el desafío del cambio climático. A través de un estudio realizado con el Centro Global de la UC, la organización puso en marcha dos programas -enfocados en adaptación y mitigación- que permiten a las compañías aprender a evaluar los riesgos y las oportunidades de su industria, a identificar las amenazas concretas de sus actividades y a ampliar sus mapas de riesgos en materia de cambio climático. Conoce los programas y estudio en www.accionempresas.cl