La integración de los riesgos y oportunidades asociados a la naturaleza en la toma de decisiones financieras fue el foco de la jornada realizada en la Sede Santiago de la Universidad de Concepción, organizada por NaturaInvest y Acción Empresas, con el respaldo de Taskforce on Nature-related Financial Disclosures (TNFD).
El encuentro reunió a representantes del sector financiero, reguladores y expertos para analizar uno de los desafíos más relevantes para la estabilidad económica y la sostenibilidad: comprender cómo la pérdida de biodiversidad, la degradación de ecosistemas y la dependencia de los servicios naturales pueden impactar en la resiliencia del sistema financiero.
La jornada contó con las exposiciones de Alan Gómez, líder de vinculación de TNFD para América Latina y el Caribe; Carlos Santos, de Banco Bolivariano; Gonzalo García-Trujillo, del Banco Central de Chile; y Gabriel Correa, de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF), quienes compartieron perspectivas y experiencias sobre la gestión de riesgos relacionados con la naturaleza, su vínculo con el sector financiero y las oportunidades que surgen al incorporar estos criterios en la estrategia de las instituciones.

Alan Gómez destacó que el marco de TNFD aborda los riesgos y oportunidades financieras relacionadas con la naturaleza y ha sido construido con la participación de empresas financieras y no financieras a nivel global.
Según señaló, actualmente más de 700 organizaciones se encuentran adoptando e integrando este marco, lo que refleja el avance internacional de esta agenda y su creciente relevancia para los mercados. “Tuve la oportunidad de reunirme con Acción Empresas, con Natura Invest y otras instituciones como UNPFI, para poder hablarles a las empresas financieras del país sobre el marco del TNFD, que habla sobre riesgos financieros y oportunidades financieras relacionadas con la naturaleza”.
Desde Acción Empresas, Constanza Pantaleón, directora ejecutiva de la organización, enfatizó que “la integración de la naturaleza en la toma de decisiones financieras es mucho más que una tendencia global; es una necesidad urgente. Porque si hay algo que hemos aprendido en los últimos años es que la sostenibilidad no es un tema separado del crecimiento. Es una condición para que ese crecimiento sea posible y sostenible en el tiempo”.
La conversación dejó como conclusión que incorporar los riesgos y oportunidades asociados a la naturaleza ya no es una tarea futura, sino una necesidad estratégica para construir sistemas financieros más resilientes, preparados para los desafíos del siglo XXI y capaces de contribuir a una economía más sostenible.