Paola Calorio
Sostenibilidad

Encuentro de Desarrollo Sostenible 2026: discurso Paola Calorio, presidenta de Acción Empresas

8 oct 2026

Discurso Paola Calorio, presidenta de Acción Empresas

XXVI Encuentro de Desarrollo Sostenible

“No da lo mismo: cómo hacemos posible el crecimiento de Chile”

 

Muy buenos días.

Muchas gracias por acompañarnos en este encuentro.

Durante más de dos décadas, este espacio se ha consolidado como una de las principales instancias de reflexión sobre el desarrollo sostenible en Chile, convocando al mundo empresarial, autoridades, academia y sociedad civil.

Quiero comenzar recordando un momento que permanece muy presente en la memoria de todos los chilenos: el 27 de febrero de 2010, a las 3:34 de la madrugada.

Chile fue sacudido por uno de los terremotos más grandes registrados en la historia. El país estaba golpeado. Había incertidumbre, pérdidas y una tarea inmensa por delante.

Era urgente reconstruir viviendas. Caminos y puentes que recuperar. Escuelas que volver a abrir. Empresas que tenían que ponerse nuevamente en marcha y empleos que proteger.

Y frente a la magnitud de ese desafío entendimos algo muy simple:

Nadie podía hacerlo solo.

El Estado tenía una responsabilidad fundamental.

Las empresas también.

Las municipalidades, las organizaciones sociales, las comunidades, la academia y las personas tenían un papel que cumplir.

Cada uno desde sus capacidades.

Cada uno desde su responsabilidad.

Y así, entre muchos, Chile comenzó a levantarse.

Han pasado más de 16 años y el desafío que tenemos hoy es completamente distinto.

Hoy no tenemos que reconstruir. Tenemos que construir.

Tenemos la oportunidad de construir una nueva etapa de crecimiento para Chile.

Y nuevamente, necesitamos hacerlo entre todos.

Chile necesita volver a crecer.

Necesitamos más inversión, mayor productividad y más innovación.

Necesitamos desarrollar nuevas capacidades y empresas capaces de competir y crear valor en un mundo que está cambiando profundamente.

Crecer es necesario y urgente. Pero hoy sabemos que no todo crecimiento se traduce, por sí solo, en el empleo que Chile necesita.

En una economía marcada por la tecnología y la automatización, ese vínculo también debemos construirlo: formando y reconvirtiendo talento, acompañando las transiciones y procurando que la inversión y la productividad se conviertan en más empleos formales y mejores oportunidades para las personas.

Porque detrás de las cifras hay personas.

Hay alguien que debe encontrar su primer trabajo.

Hay una familia que necesita mejorar sus ingresos.

Hay un trabajador que necesita nuevas capacidades para alcanzar mejores oportunidades.

Hay un emprendedor que puede transformar una idea en una empresa.

Por eso, cuando hablamos de crecimiento, no estamos hablando solamente de economía.

Estamos hablando de empleo, oportunidades, bienestar y futuro.

Ese es el crecimiento que importa.

 Venimos de años difíciles, marcados por la incertidumbre y la desconfianza. Pero Chile tiene razones para mirar hacia adelante con optimismo: hay capacidades construidas y la posibilidad real de avanzar.

Porque ningún país construye su futuro desde la resignación.

Y tenemos que hacerlo en un mundo que está cambiando.

La inteligencia artificial está transformando nuestra manera de trabajar, producir y tomar decisiones.

La transición energética está creando nuevas industrias y redefiniendo otras.

Las tensiones geopolíticas están reorganizando el comercio, las inversiones y las cadenas de suministro.

Todo esto genera incertidumbre. Pero también abre oportunidades.

Y Chile tiene mucho desde donde construir.

Tenemos cobre, litio, energías renovables, capital natural, conocimiento, talento y empresas capaces de participar de algunas de las transformaciones económicas más importantes de las próximas décadas.

La oportunidad está ahí.

La pregunta es qué vamos a hacer con esa ventaja.

 Necesitamos más conocimiento.

Más innovación.

Más talento.

Más colaboración.

Más confianza.

Y liderazgos capaces de tomar decisiones con una mirada que vaya más allá del corto plazo.

Por eso, la pregunta que queremos instalar hoy no es solamente cuánto puede crecer Chile.

Es una pregunta más profunda:

¿Cómo queremos crecer?

Y de ahí nace el nombre de este encuentro:

No da lo mismo.

No da lo mismo tomar decisiones pensando únicamente en el próximo trimestre que hacerlo pensando en los próximos diez o veinte años.

No da lo mismo incorporar tecnología sin preparar a las personas y desarrollar las capacidades que esa transformación requiere.

No da lo mismo competir únicamente sobre la base de costos que hacerlo también desde la innovación, el talento y la confianza.

No da lo mismo generar empleo que generar más y mejores oportunidades reales de desarrollo para las personas.

Y no da lo mismo cómo crecemos hoy si, al hacerlo, comprometemos nuestra capacidad de crecer en el futuro.Ahí es donde la sostenibilidad adquiere un sentido profundamente empresarial.

Durante mucho tiempo hablamos de sostenibilidad como si fuera algo que ocurría fuera del negocio. Como una agenda paralela.

Hoy, esa separación no tiene sentido.

Anticipar riesgos, desarrollar talento e innovar es gestión empresarial.

Utilizar responsablemente nuestros recursos, comprender las expectativas de nuestro entorno y construir confianza también lo es.

Por eso, sostenibilidad y competitividad ya no pueden ser conversaciones separadas.

La sostenibilidad es una forma de construir empresas mejor preparadas para competir, adaptarse y crear valor en el tiempo.

Y en el centro de esa capacidad están las personas.

Porque las personas no son solamente las beneficiarias del crecimiento. Son quienes lo hacen posible.

Son quienes crean, innovan, lideran equipos y hacen funcionar nuestras organizaciones.

Por eso, poner a las personas en el centro no es solamente una declaración de principios.

Es también una decisión empresarial.

 Una decisión que implica desarrollar talento, preparar a nuestros equipos y permitir que más personas participen de las oportunidades que abre esta nueva economía.

Pero construir esta nueva etapa no depende de un solo actor.

Necesitamos un Estado capaz de generar condiciones para invertir, innovar y emprender, con instituciones sólidas y una mirada de largo plazo.

Un Estado habilitador del crecimiento sostenible no es uno que elige entre proteger e impulsar el desarrollo. Es uno capaz de hacer ambas cosas, con reglas claras, estándares exigentes y decisiones oportunas.

 Necesitamos una academia capaz de ayudarnos a comprender las transformaciones, generar conocimiento y desarrollar las capacidades que Chile necesitará en el futuro.

Necesitamos una sociedad capaz de participar, colaborar y construir confianza.

Y necesitamos empresas dispuestas a liderar.

Porque las empresas tienen una capacidad extraordinaria para transformar oportunidades en realidad.

Cuando una empresa invierte, pone en movimiento una cadena de oportunidades. Cuando innova, crea valor. Cuando desarrolla proveedores y capacita a las personas, fortalece cadenas productivas y desarrolla talento. Cuando contrata, genera empleo.

Y cuando toma decisiones con una mirada de largo plazo, puede transformar todo eso en valor que permanece.

Por eso, las empresas no pueden ser solo observadoras.

Las empresas tienen que asumir protagonismo.

 Liderar en un contexto de incertidumbre no significa tener todas las respuestas ni esperar hasta alcanzar una certeza absoluta.

Significa comprender los cambios, tomar decisiones, aprender, adaptarse y avanzar.

Ese es también el sentido de la conversación que tendremos esta mañana.

Vamos a escuchar distintas perspectivas desde el Estado, las empresas, nuestra historia y la academia, no para encontrar una única respuesta, sino para comprender mejor las decisiones que debemos empezar a tomar.

Porque Chile tiene recursos, capacidades y oportunidades.

Lo que necesitamos es convertir esas oportunidades en decisiones.

Y las decisiones en acción.

Desde Acción Empresas también queremos asumir un nuevo rol.

Llevamos 26 años trabajamos junto al mundo empresarial para integrar la sostenibilidad en la estrategia y gestión de las empresas.

Y este nuevo escenario también nos exige evolucionar.

Queremos fortalecer las capacidades de nuestras empresas socias, conectar conocimiento y generar más espacios de colaboración.

Queremos convocar a nuestra red, al estado, la academia y a quienes quieran sumarse, a construir juntos la agenda de sostenibilidad empresarial que Chile necesita.

Porque ninguna empresa tiene por sí sola todas las respuestas.

Pero cuando colaboramos, compartimos conocimiento y movilizamos capacidades, podemos avanzar mucho más rápido y lograr eso que parece imposible.

Después del 27F aprendimos que frente a una gran tarea país cada uno debe asumir su parte.

Hoy, el desafío de todos es construir una nueva etapa de crecimiento para Chile.

Y tenemos una enorme ventaja para hacerlo.

Una oportunidad para transformar nuestras capacidades en crecimiento y ese crecimiento en más y mejores oportunidades para las personas.

Desde Acción Empresas queremos invitar a quienes lideran empresas, toman decisiones y movilizan equipos a ser protagonistas de esta nueva etapa de crecimiento de Chile.

Porque construir el futuro no es tarea de otros.

Es una tarea compartida.

No sabemos exactamente cómo será el mundo dentro de diez años.

Pero sí sabemos algo:

Las decisiones que tomemos hoy, definen el Chile que tendremos mañana.

Y cuando se trata del futuro de nuestro país, de nuestras empresas y, especialmente, de las oportunidades que tendrán las personas,

No da lo mismo.

Muchas gracias.