Sostenibilidad
12 de agosto de 2026

Cómo Scotiabank impulsa el financiamiento sostenible en Chile

En los últimos años, la sostenibilidad se ha convertido en un factor clave para la transformación de los negocios y la toma de decisiones financieras. En este contexto, Scotiabank ha desarrollado una propuesta de Finanzas Sostenibles que busca impulsar proyectos con impacto ambiental o social, apoyando a empresas de distintos sectores en la incorporación de criterios ESG dentro de sus estrategias de crecimiento.

Desde la creación de su área de Finanzas Sostenibles en 2020, Scotiabank ha construido una propuesta integral que abarca desde financiamiento y estructuración de instrumentos hasta asesoría especializada. Este enfoque se traduce en una amplia gama de productos, incluyendo bonos verdes, sociales y sostenibles, así como soluciones más innovadoras como derivados ligados a sostenibilidad, depósitos con incentivos ESG y esquemas de “debt-for-nature swaps”, que vinculan financiamiento con compromisos ambientales concretos.

Uno de los pilares de esta estrategia es su capacidad de movilizar capital hacia el desarrollo sostenible. A nivel global, Scotiabank se comprometió a canalizar C$350 mil millones en financiamiento climático al 2030, de los cuales ya ha materializado avances relevantes, incluyendo C$40 mil millones solo en 2025.

¿Cómo se traduce el financiamiento sostenible en proyectos concretos?

Este impulso se refleja también en operaciones concretas en Chile y la región. Entre ellas destacan proyectos de energía renovable y almacenamiento que combinan generación solar con sistemas de baterías, contribuyendo a la estabilidad del sistema eléctrico y a la reducción de emisiones. Iniciativas como los proyectos desarrollados junto a Grenergy y Atlas Renewable Energy (Proyecto Estepa) permiten avanzar en la integración de energías limpias y soluciones de almacenamiento a gran escala.

En el caso de Grenergy, estos proyectos permitirán abastecer a más de 145.000 hogares y evitar la emisión de más de 146.000 toneladas de CO₂ al año, aportando directamente a las metas de descarbonización del país. Asimismo, el banco ha participado en financiamientos y emisiones vinculadas a la transición energética junto a actores relevantes del sector, incluyendo compañías como Engie.

“Ser reconocidos como Best Bank for Sustainable Finance en Chile refleja nuestro compromiso de acompañar a las empresas en sus procesos de transformación y crecimiento sostenible. Este reconocimiento da cuenta de nuestra capacidad para entregar soluciones financieras innovadoras que contribuyen a la transición hacia modelos de desarrollo más resilientes y de largo plazo, combinando conocimiento de la industria, una visión estratégica y un firme compromiso con la generación de valor para nuestros clientes y para el país”, señaló Luis Felipe Irarrázaval, MD & Head of Corporate Banking & Capital Markets de Scotiabank.

Asimismo, Scotiabank ha participado en emisiones de bonos sostenibles de gran escala, como el caso de CMPC, y en instrumentos innovadores como los “bonos azules” vinculados a proyectos de gestión hídrica, ampliando el alcance del financiamiento sostenible hacia nuevos sectores y desafíos ambientales. En este ámbito, destaca el trabajo junto a Esval en la estructuración de uno de los primeros bonos azules corporativos en Chile, orientado a financiar iniciativas relacionadas con el uso eficiente y sostenible del agua.

¿Qué se necesita para consolidar un mercado de finanzas sostenibles?

Otro aspecto clave ha sido el desarrollo de marcos de financiamiento alineados con estándares internacionales y locales, como la Taxonomía de Actividades Económicas Medioambientalmente Sostenibles (T-MAS) en Chile. En este ámbito, Scotiabank ha contribuido tanto en la estructuración de instrumentos para clientes como en espacios de colaboración público-privada para el desarrollo de estas herramientas, fortaleciendo la transparencia y credibilidad del mercado.

A nivel institucional, el banco complementa esta estrategia con un equipo especializado en sostenibilidad y finanzas, lo que le permite diseñar soluciones adaptadas a las particularidades de cada industria y país. Esta combinación de expertise local e internacional ha sido clave para estructurar operaciones en múltiples mercados y monedas, consolidando una propuesta con alcance global y ejecución local.

En este contexto, el reconocimiento otorgado por Euromoney como “Best Bank for Sustainable Finance” en Chile se entiende como una consecuencia de este proceso sostenido, que combina innovación financiera, impacto medible y una visión de largo plazo orientada a apoyar la transición hacia una economía más sostenible.