Sostenibilidad
25 de junio de 2026

Cambio climático: descarbonizar no puede ser un privilegio, el desafío es sumar a todas las empresas

Cuando hablamos de cambio climático, es fácil pensar que las soluciones están pensadas para grandes empresas. Sin embargo, si queremos avanzar hacia una economía baja en carbono, la transición debe involucrar a empresas de todos los tamaños, sectores y niveles de madurez.

Existe una creciente conciencia sobre la importancia de actuar frente al cambio climático, pero muchas organizaciones todavía se preguntan por dónde empezar. Saben que deben medir sus emisiones, reducir su impacto y prepararse para nuevas exigencias regulatorias y de mercado, pero no siempre cuentan con las herramientas, el conocimiento o el acompañamiento necesario para hacerlo.

La buena noticia es que la descarbonización ya no es un tema exclusivo de especialistas. Cada vez existen más herramientas, metodologías y espacios de colaboración para avanzar. Lo importante es dar el primer paso.

En Chile, además, el contexto de país vulnerable al cambio climático hace que esta tarea sea cada vez más urgente. Por esto se han asumidos compromisos concretos para alcanzar la carbononeutralidad al año 2050 y la Ley Marco de Cambio Climático establece una hoja de ruta clara para lograrlo. Pero más allá de las metas nacionales, la realidad es que los mercados, los inversionistas y los consumidores ya están exigiendo a las empresas demostrar cómo gestionan sus emisiones y cuáles son sus planes de reducción.

La pregunta ya no es si las empresas deberán abordar este desafío, sino cuándo y con qué nivel de preparación llegarán a él. Por eso resulta tan relevante impulsar iniciativas que permitan democratizar el acceso al conocimiento y a las herramientas de gestión climática. La sostenibilidad genera más valor cuando deja de ser patrimonio de unos pocos y se convierte en una capacidad compartida.

Con ese propósito, desde Acción Empresas impulsamos la Hoja de Ruta Net Zero, una iniciativa orientada a acompañar a las organizaciones en el diseño de estrategias concretas de descarbonización. Lo que más nos entusiasma de este programa no es únicamente su contenido técnico o la calidad de los especialistas que participan, sino su vocación de apertura.

Aunque las empresas socias de Acción Empresas cuentan con acceso gratuito al programa, la convocatoria está abierta también a organizaciones que aún no forman parte de nuestra red. Creemos firmemente que los desafíos climáticos no reconocen fronteras institucionales ni distinguen entre empresas asociadas y no asociadas. La urgencia de la transición exige sumar capacidades, compartir aprendizajes y construir soluciones colectivas.

Necesitamos que más empresas comprendan dónde están sus principales fuentes de emisiones, cómo involucrar a sus proveedores, cómo establecer metas alineadas con la ciencia y cómo transformar estos desafíos en oportunidades de innovación, eficiencia y competitividad.

Porque descarbonizar no significa únicamente reducir emisiones. También implica prepararse para los cambios que vienen, fortalecer la resiliencia de los negocios, anticiparse a nuevas exigencias y construir organizaciones capaces de prosperar en un entorno cada vez más complejo.

La experiencia demuestra que las empresas que comienzan temprano tienen más oportunidades de adaptarse, innovar y capturar valor. Pero para que esa oportunidad sea real, el acceso al conocimiento también debe estar disponible para quienes recién están comenzando.

La transición hacia una economía Net Zero será uno de los procesos de transformación empresarial más importantes de las próximas décadas. Y para que sea exitosa, necesitamos que nadie quede fuera de ella.

Porque el desafío del cambio climático es colectivo. Y las soluciones también deben serlo.