En el XXVI Encuentro de Desarrollo Sostenible de Acción Empresas, Eduardo Navarro, gerente general de Empresas Copec, nos invitó a reflexionar sobre la importancia de tomar decisiones con una mirada de largo plazo y construir hoy las capacidades que las empresas necesitarán mañana. En esta entrevista profundiza en la sostenibilidad como parte de la estrategia de negocio, la necesidad de anticiparse a los cambios y el rol de la inversión, la innovación y la adaptación para fortalecer la competitividad y contribuir a una nueva etapa de crecimiento sostenible para Chile. Te invitamos a conocer su mirada y leer la entrevista completa.
- Empresas Copec ha construido su trayectoria con una mirada de largo plazo. ¿Cómo se traduce esa visión en las decisiones que toman hoy para construir la empresa -y contribuir al país- de los próximos 10, 20 o 30 años?
Históricamente, nos hemos caracterizado por ser una compañía que piensa en décadas. Una convicción que ha sido impulsada por negocios que por su naturaleza -recursos naturales y energía- son de largo plazo.
Y tener esa visión implica analizar horizontes largos, observar tendencias de futuro, abrir opciones estratégicas y construir hoy las capacidades que vamos a necesitar mañana. Copec, por ejemplo, pasó de ser un distribuidor de combustibles a ofrecer un ecosistema completo de soluciones en electromovilidad, energías renovables, conveniencia. En el caso de ARAUCO, desarrolla un negocio donde el ciclo entre la plantación y la cosecha, en Chile, puede tardar 18 años, un plazo que es largo para una decisión de negocios. Y en minería, estamos apostando al cobre, un material clave para la transición energética, para la electrificación, fenómenos que toman tiempo en su evolución. En definitiva, todas actividades orientadas con una mirada de futuro.
Todo ello en línea con nuestro propósito corporativo: forjar un mundo para las futuras generaciones. Así, trabajamos con la convicción de que abordar los desafíos globales, desde el cambio climático hasta la desigualdad económica, requiere trascender el presente y pensar en quienes vienen después de nosotros. Mirar a largo plazo es, al final, asumir que lo que decidimos hoy define el mundo que les vamos a dejar a las próximas generaciones.
- ¿Cómo logra una organización revisar decisiones que funcionaron bien en el pasado y reconocer cuándo es necesario evolucionar para enfrentar el futuro?
El año pasado Copec celebró su aniversario número 90, este 2026 Abastible cumple 70 años, y ARAUCO tiene una historia de más de cinco décadas. Pero tener tantos años de trayectoria no asegura la sostenibilidad del negocio, ya que los cambios son cada vez más profundos, rápidos y constantes. En este sentido, durante más de tres décadas siendo parte de este grupo empresarial, he visto cómo los negocios han ido evolucionando, transformándose, adaptándose, diversificándose estratégicamente.
Porque para ser líder durante décadas se requiere, primero, resiliencia para enfrentar bien los periodos adversos, basada en la prudencia y la flexibilidad. Segundo, es fundamental tener una decidida vocación por la innovación: leer bien el entorno, anticiparse a los cambios, revisar constantemente cómo se hacen las cosas, atreverse a tomar riesgos controlados. Finalmente, la permanencia en el tiempo requiere que las compañías tengan un impacto positivo en la vida de las personas, las comunidades y los países donde estamos presentes, aportando con empleo, desarrollo, crecimiento y bienestar.
- La sostenibilidad ha sido parte de la forma en que Empresas Copec entiende y gestiona sus negocios. ¿Qué significa, en la práctica, incorporar esa visión en la manera de hacer empresa?
La sostenibilidad está en el corazón de nuestra forma de hacer empresa. En 2020, nuestra filial ARAUCO se convirtió en la primera empresa forestal del mundo en certificarse como carbono neutral, lo que significa que su huella de carbono es negativa. A ello le agrega, asimismo, una mirada de cuidado del agua y la biodiversidad. Adicionalmente, está promoviendo la construcción en madera, un material más amigable con el medioambiente. Además, a través de Copec y AbastibleTec estamos impulsando la electromovilidad, la transición, eficiencia e inteligencia energética.
Cabe destacar, también, que incorporar una mirada sostenible en una empresa implica hacerlo por convicción, no por moda. Así, en el ámbito ambiental, cuidamos los recursos naturales, promovemos el cuidado del medioambiente, aportamos en la mitigación del cambio climático. En el factor social, comprendemos que tenemos un rol que asumir frente a los grandes desafíos de nuestra sociedad. En nuestro caso, desde hace décadas, estamos aportando de manera relevante, por ejemplo, a que cada vez más jóvenes de sectores vulnerables puedan acceder a una educación de calidad y así lograr transformar sus vidas. Y, por último, un buen gobierno corporativo es el pilar fundamental sobre el cual se afianza nuestra cultura corporativa, permitiendo el desarrollo sostenible del negocio en diversas latitudes.
- En un escenario de alta incertidumbre y transformación, ¿qué criterios son clave al momento de tomar decisiones estratégicas de inversión, entendiendo la sostenibilidad como un habilitador del crecimiento y de una visión de largo plazo?
La transición energética, el cambio climático, los cambios geopolíticos, la digitalización, la inteligencia artificial y las nuevas expectativas ciudadanas están transformando los mercados y creando nuevas necesidades. En este escenario, una decisión de inversión debe partir de un diagnóstico del entorno, de las tendencias que están marcando la economía y la sociedad. A partir de esa lectura, evaluamos la solidez económica del proyecto, su calce con las capacidades y activos de nuestras empresas, su capacidad de adaptación, sus impactos ambientales y sociales, la disponibilidad de recursos y talento, y su aporte a nuestra competitividad futura.
El proyecto Sucuriú refleja bien esta mirada. Es la mayor inversión del Grupo Empresarial, involucrando recursos por US$ 4.600 millones. Esta iniciativa va a ampliar en 70% nuestra capacidad de producción de celulosa, aprovechando las condiciones forestales e industriales de Brasil. Incorpora tecnología de punta y criterios ambientales, sociales y de gobernanza en todas sus etapas, combinando escala productiva, competitividad global y generación de oportunidades de empleo, crecimiento y desarrollo para la región donde se emplaza.
- Si Chile necesita iniciar una nueva etapa de crecimiento sostenible, ¿qué decisiones debería estar tomando hoy el sector empresarial para fortalecer su competitividad y contribuir al desarrollo del país?
El sector empresarial es clave para el crecimiento y desarrollo del país. Nuestro rol es dar soluciones a necesidades que cambian todo el tiempo, y para eso invertimos, emprendemos y creamos, en nuestro caso siempre con una mirada de largo plazo.
Chile necesita proyectos que aporten valor económico y social, que aumenten la productividad, generen empleos formales, incorporen tecnología y desarrollen capital humano. En este contexto, las empresas tenemos que estar atentas a aprovechar las oportunidades que se presenten, anticipar los cambios que vienen, y ser creativos y flexibles para funcionar en un mundo incierto. Lo bueno es que Chile tiene todo para ser protagonista de lo que viene: recursos naturales estratégicos, un mercado financiero profundo, empresas reconocidas internacionalmente, talento humano y empresarial, así como capacidades institucionales para abrirse al desarrollo y enfrentar exitosamente los desafíos de las próximas décadas.