Discurso Francisca Toledo, ministra del Medio Ambiente
XXVI Encuentro de Desarrollo Sostenible
“No da lo mismo: cómo hacemos posible el crecimiento de Chile”
Muy, muy buenos días.
Muchísimas gracias por la invitación a esta actividad.
No da lo mismo, me gustó la frase que convoca esta actividad, no da lo mismo, no da lo mismo cómo hacemos posible el crecimiento de Chile, no da lo mismo cómo atraemos inversión, no da lo mismo cómo impulsamos nuevos proyectos y qué proyectos impulsamos, no da lo mismo cómo innovamos y tampoco da lo mismo cómo generamos el empleo.
Y al mismo tiempo, tampoco da lo mismo cómo somos capaces de proteger nuestro patrimonio natural, cómo somos capaces de responder a las nuevas exigencias de la sociedad y tampoco da lo mismo cómo somos capaces de dar esas certezas para que las decisiones se puedan tomar a tiempo. Y desde el Ministerio de Medio Ambiente, nuestro rol es velar porque ese crecimiento y esa protección ocurra al mismo tiempo, velar porque eso se dé desde un inicio, velar y por entender que el tema ambiental no es un componente más, no es un trámite más para obtener una RCA.
Por eso la conversación que propone hoy Acción Empresas sobre cómo alcanzamos el desarrollo sostenible es absolutamente pertinente. Efectivamente, no da lo mismo cómo crecemos. Un proyecto bien diseñado no debiera descubrir la dimensión ambiental como un trámite, debiera incorporarla, y todo esto ya hemos visto desde un inicio, considerar la viabilidad económica junto con la innovación, junto con la relación con las comunidades, y una mirada de largo plazo.
Cuando eso ocurre, la sostenibilidad deja de ser un requisito más y pasa a ser parte de la calidad de un proyecto, pasa a ser parte de la calidad de la estrategia de una empresa, pasa a ser parte de la capacidad también de ese emprendimiento de sostenerse en el tiempo. Y desde el Gobierno hemos planteado con bastante fuerza que el crecimiento económico, seguridad jurídica y sostenibilidad forman parte de una misma agenda, esa agenda que nos va a permitir habilitar ese desarrollo sustentable. Y eso exige, obviamente, una institucionalidad ambiental que sea seria, moderna, predecible, que cumpla con sus plazos, que entregue criterios claros y que tome decisiones técnicamente fundadas.
Agilizar la evaluación no significa aprobar un proyecto ni rebajar un estándar, implica cumplir los plazos legales. Y ha sido sorprendente, en cierta manera, que nos hemos ido acostumbrando a que la institucionalidad no llegue a tiempo. Y cuando se muestra que la institucionalidad sí puede hacerlo, que el Estado cuenta con las herramientas y con las capacidades de los funcionarios, de los equipos para responder a tiempo, parte de la suspicacia.
Significa agilizar, eliminar las ineficiencias, mejorar la gestión y hacer que las instituciones funcionen como corresponden, como fueron diseñadas, como fueron discutidas en el Congreso. Porque la certeza es importante, tanto para quien invierte, pero también es importante para las comunidades. Y también es importante para volver a construir ese respeto, volver a recobrar esa esperanza de que el Estado responde.
Y a veces creemos, y la discusión queda centrada en la certeza del servicio a la zona ambiental. Pero la certeza también es importante para la Superintendencia del Medio Ambiente, que también es una institución muy, muy relevante y a veces tendemos a olvidarla. La Superintendencia del Medio Ambiente tiene que velar porque todo lo que se comprometió, todo lo que se dijo que se iba a hacer ex ante, se cumpla.
Y también es importante que la Superintendencia del Medio Ambiente llegue a tiempo. Y eso es lo que nosotros también estamos trabajando en este momento, tal como nos comprometimos de hacer cumplir los plazos en el contexto del sistema de evaluación ambiental. Bueno, vamos a hacer lo mismo con la Superintendencia del Medio Ambiente, de que los procedimientos sancionatorios no tomen dos años, no tomen tres años, sino que poder cumplirlos y que estén resueltos en un menor tiempo posible.
Y esta tarea, obviamente, de la certeza, del cumplimiento de los plazos, no se agota, obviamente, en la regulación y no se agota, obviamente, en la administración. No negamos, obviamente, que hay una responsabilidad y no estamos haciendo cargo de las falencias que se venían arrastrando. Pero también es importante no olvidar que el mundo privado también tiene la capacidad enorme, mucho más que el Estado para innovar.
Tiene esa capacidad para anticiparse, para transformar los desafíos ambientales en mejores decisiones empresariales. Y lo vemos nosotros, tenemos la oportunidad de verlo todos los días en temas, por ejemplo, de economía circular, en temas de biodiversidad, en temas de mitigación, en adaptación de cambio climático. Cómo personas, cómo empresas, cómo emprendimientos ven el tema ambiental como una oportunidad para agregar valor, para construir ese estilo que todos queremos y no como un obstáculo, no como un trámite, no como un permiso más que tengo que obtener.
Y con Acción Empresa, y aquí quiero agradecer también a esta instancia, hemos podido ir trabajando estos espacios, ir mostrando de manera concreta cómo esta vinculación de la temática ambiental, del cuidado de nuestro patrimonio ambiental con también la necesaria, cuidado del crecimiento de las empresas, la proyección de las estrategias de negocio, cómo eso puede lograr y obtener buenos desarrollos. Hemos trabajado en temas de biodiversidad, hemos trabajado en temas de cambio climático, y en ese sentido el aporte del sector privado es especialmente relevante para Chile, porque es el sector privado quien tiene la capacidad y también las personas para poder cumplir las metas que nos hemos ido poniendo.
Desde el Estado, desde la administración y desde el Congreso podemos fijar ese camino, esos acuerdos a dónde queremos llegar, pero el Estado y la administración no tienen la fuerza para hacerlo, porque al final del día la agenda ambiental se juega en las decisiones que cada uno de nosotros toma, tantas decisiones a nivel de los emprendimientos, a nivel de las empresas, y también las decisiones que vamos tomando cada uno de nosotros, como por ejemplo si separamos o no la basura en nuestras casas, si llevamos las cosas a los puntos limpios.
Cosas así de pequeñas finalmente se juega si somos capaces como Chile de cumplir las metas y los desafíos que nos hemos propuesto. Y ahí obviamente también entra la meta que nos hemos puesto como país de alcanzar al 2050 la neutralidad de emisiones. Y el sector privado tiene un rol clave.
Muchos de ustedes se han acercado, han venido contando que empresas, conglomerados han tomado este desafío y de hecho se han puesto metas aún más ambiciosas, llegar al 2030, al 2035 con la carbono neutralidad. En el contexto internacional se vienen dos COP muy relevantes, la COP de Biodiversidad y la COP de Cambio Climático ahora a fin de año. El tema que atraviesa todas las mesas, todas las discusiones que pudimos tener en Nueva York la semana pasada es cómo los privados pueden sumarse a este esfuerzo, porque los recursos fiscales no alcanzan.
Entonces ha ido emergiendo con mucha fuerza cómo los privados pueden, no sólo desde la innovación, sino que también, y aquí el desafío también es del Estado, cómo hacemos ciertos proyectos que sean bancarizables, que sean interesantes económicamente. Sin los privados no vamos a poder cumplir nuestros esfuerzos ambientales y nuestras metas. Y eso es algo que yo agradezco que a nivel mundial eso ya se ha ido reconociendo y ya se está incorporando a nivel de las discusiones.
Y eso también es importante porque permite incentivar estos espacios de colaboración para avanzar en estos temas de cambio climático, para avanzar en adaptación, para avanzar en cuidado a nuestro patrimonio, para avanzar en conservación. Los privados también están teniendo un rol muy relevante que en Chile de poder ir avanzando en esas áreas que tienen un valor ecosistémico relevante que en Chile. Chile tiene una cantidad de parques preciosos, maravillosos, pero tenemos un problema, tenemos la dificultad del presupuesto. Pero los privados se han embarcado en este proyecto, han ido a buscar, se están sumando, están apoyando la labor del Estado y al final del día quien solo gana con eso, con esta colaboración sincera, genuina, seria, de largo plazo, es finalmente Chile.
Y aquí para ir cerrando también, quiero relevar obviamente el trabajo que hemos hecho con Acción Empresa, el proyecto Convergen, con quien estamos, por ejemplo, explorando alternativas que mejoran la información y la reportabilidad sobre la naturaleza, sobre la biodiversidad. Y al final todos estos ejemplos muestran que la colaboración público-privada no es clave, es fundamental, es la base para poder avanzar a ese estilo sustentable que estamos buscando. Nos muestran finalmente que crecimiento y protección ambiental jamás deben verse como dos miradas opuestas en una mesa.
Tienen que encontrarse al inicio para poder avanzar, para poder construir. Chile necesita de proyectos que avancen, necesita de inversiones que se concreten, necesitamos de buenos empleos. Necesitamos también, obviamente, instituciones confiables, reglas claras y decisiones que incorporen desde el comienzo los impactos sobre nuestro medio ambiente.
Y esa combinación no es un obstáculo para el desarrollo, es una condición para que ese desarrollo sea sostenible y pueda proyectarse en el tiempo. Si somos capaces de hacer eso, de sostenerlo, no solo vamos a crecer más, sino que vamos a crecer mejor, vamos a crecer con mayor certeza, con mayor capacidad de innovación y con una mirada que no termine, como se dijo previamente, en el próximo trimestre o en la última línea de la contabilidad, sino que se piense en el país que todos, desde cada uno del lugar que estamos construyendo. Y ese es el desafío que tenemos por delante, es el desafío que tiene el Estado, que tienen las empresas y que tienen las personas.
Y espero que actividades como esta nos permitan, de alguna forma, no olvidar y recordarnos cómo la sostenibilidad de Chile se juega en las decisiones que estamos todos nosotros tomando cada día.
Así que, muchísimas gracias y éxito en la actividad.