En sectores donde la seguridad forma parte de la operación cotidiana, integrar un enfoque de derechos humanos resulta clave para prevenir conflictos, fortalecer la confianza y asegurar una actuación responsable frente a situaciones de presión.
Con este propósito, Fenix Gold impulsó la formación de sus equipos de Securitas y Protección Industrial a través del curso “Principios voluntarios de seguridad y derechos humanos” de la Academia de Acción Empresas, buscando entregar criterios y herramientas prácticas que permitan compatibilizar la protección de las personas y los activos con el respeto a la dignidad y los derechos humanos.
En esta entrevista, Amador Guicharrousse, superintendente de Protección Industrial de Fenix Gold, comparte los aprendizajes de esta experiencia y reflexiona sobre el valor de incorporar estos principios en la gestión diaria de la seguridad.
- ¿Qué los motivó como empresa a implementar el curso de Principios Voluntarios en Derechos Humanos para guardias de seguridad y qué necesidad buscaban abordar?
En Fenix Gold buscamos que la protección de las personas, los activos y la continuidad operacional esté respaldada por un respeto efectivo a los derechos humanos. Impulsamos esta formación para los trabajadores de Securitas y Protección Industrial con el propósito de unificar criterios de actuación, prevenir conflictos y fortalecer el trato respetuoso en cada intervención. Necesitábamos entregar herramientas para que nuestros equipos respondan con criterio y autocontrol, especialmente ante situaciones de presión.
- Desde tu rol como superintendente de Protección Industrial, ¿por qué es importante incorporar un enfoque de derechos humanos en la formación de los equipos de seguridad?
Como superintendente, tengo la responsabilidad de establecer estándares claros y asegurar que se apliquen en terreno. Cada control de acceso, interacción o intervención puede fortalecer o deteriorar la confianza en nuestra compañía. Incorporar este enfoque permite ejercer la autoridad con firmeza y respeto, reconocer los límites de nuestra función y tomar decisiones que protejan la dignidad de las personas. Para mí, ese es un requisito esencial de una seguridad profesional.
- ¿De qué manera los contenidos y casos prácticos abordados en el curso contribuyen a fortalecer la mirada de los participantes sobre derechos humanos, seguridad y uso de la fuerza?
Los casos prácticos permiten llevar los principios a decisiones concretas: cómo abordar un conflicto, cuando privilegiar el diálogo y cómo evitar que una situación escale. Ayudan a comprender que una intervención se evalúa tanto por su resultado como por la forma en que se ejecuta. El criterio que buscamos reforzar es claro: priorizar la prevención y la desescalada, entendiendo que cualquier uso de la fuerza debe ser excepcional, necesario, proporcional y sujeto a rendición de cuentas.
- ¿Cómo fue la experiencia de implementar este curso de la Academia de Acción Empresas dentro de la organización y qué aporte tuvo para avanzar en estos temas?
La formación conjunta de Securitas y Protección Industrial fue una oportunidad valiosa para abordar estas materias bajo un mismo estándar, vinculando la supervisión con quienes ejecutan los controles diariamente. El principal aporte fue dar un espacio concreto a los derechos humanos dentro de nuestra gestión de seguridad. Como jefatura, nos corresponde dar continuidad a ese aprendizaje mediante instrucciones claras, acompañamiento en terreno y revisión de nuestras actuaciones.
- A partir de esta experiencia, ¿qué les dirías a otras empresas que están evaluando capacitar a sus equipos en derechos humanos y seguridad?
Les diría que esta formación es una inversión en la calidad de sus decisiones y en la confianza que construyen como empresa. Un equipo preparado tiene mejores herramientas para anticipar conflictos, actuar con criterio y evitar daños a las personas. Para que tenga efecto, la capacitación debe contar con respaldo de la gerencia e integrarse a los procedimientos y a la supervisión diaria. El compromiso con los derechos humanos se demuestra en la forma en que ejercemos la seguridad cada día.
Próximo curso de la Academia de Acción Empresas
La gestión de la seguridad privada también enfrenta nuevas exigencias normativas que las empresas deben conocer e incorporar en sus procesos. En este contexto, la Academia de Acción Empresas realizará los días 11, 18 y 25 de noviembre, en modalidad online en vivo, el curso “Seguridad privada y Compliance: nuevos deberes públicos para las empresas”.
La formación abordará los principales alcances de la Ley N.° 21.659 sobre Seguridad Privada, sus nuevas obligaciones y sus implicancias para las empresas, junto con casos prácticos que permitan comprender su aplicación. Está dirigida especialmente a profesionales de áreas de seguridad, fiscalías de empresas, compliance y gerencias de Sostenibilidad, entregando herramientas para avanzar hacia una gestión de la seguridad alineada con las nuevas exigencias regulatorias, el compliance y la sostenibilidad.